(2018-2022) Durante cinco años me dediqué a fotografiar la cotidianidad de mi abuela con la única intención de documentar su vejez, sus creencias, ritos y afectos. Murió en junio de 2022 a un mes de cumplir 92 años. A partir de este momento inicia un proceso de duelo que desemboca en un proyecto colectivo de duelo y memoria.